El gato montés de Leitza

Aquella noche en Leitza me desperté sobre la una. Estaba en una posada, en un tercer piso, y abrí la ventana. La calle estaba vacía, muy iluminada, casi demasiado quieta. No pasaba nadie. Todo tenía esa extraña claridad de los pueblos de noche, cuando parece que el tiempo se ha quedado suspendido. Entonces vi un animal grande moverse con sigilo detrás de una pastelería cerrada. …

Relato de Angelo Cacciola Donati
Puedes leer el texto completo aquí www.ligury.com/el-gato-montes-de-leitza